Estados Unidos 860 Timbre 3 - San Telmo       Wathsapp 115-338-9700

CLARIFICACIÓN   N°7   20/5/18

de dudas personales.
 

Pregunta: ¿Qué ayuda a tomar mayor compromiso en las músicas “románticas”?

Cuando aparecen músicas donde se percibe mucha pasión declarada con palabras, en general se presenta la dificultad de “poder quedar identificado” con este personaje “protagónico de la música”.

Como vivimos muy identificados con nuestro centro afectivo, situado en la base del esternón, se corre riesgo de verse “muy reflejado”, tanto como para tener miedo de remitirnos a nuestra vida personal.

Es muy común que cuando aparecen este tipo de músicas melosas, aparezca la parodia. Las risas esconden un trabajo importante que nos espera para afrontar algún día.

Vivir apegado a emociones infantiles es un común denominador de una sociedad de tanto culto por la racionalidad.

La racionalidad (intelecto inferior) está condicionada por nuestra identificación con filtrar casi todas nuestras experiencias en la vida con un solo centro: el plexo solar.

Es necesario descubrir la importancia de “habitar las músicas” que traen mucha carga afectiva!

Si no nos permitimos comprometernos con este tipo de músicas, mucho más tiempo nos llevará descubrir que estamos atrapados en alguna forma de estar agradando a los demás, buscando sin saberlo “ser aceptado y querido”.

Desde este centro se desarrolla el primer mecanismo emocional en el niño, que es el de “aceptación y rechazo”.

Sin duda todos hemos desarrollado uno u otro personaje esperando con ellos ser cada uno aceptado y reconocido en su medio “familiar”, donde nos hemos criado…

En cada medio familiar se reparten roles, como si fueran cartas, si un hermano mayor ya le tocó ser muy gracioso, probablemente nos toque otro personaje. 

Toda mi investigación está centrada en este tema: “Lograr trascender la afectividad” desde hace más de 20 años.

Fue muy doloroso ver como los integrantes del instituto que dirigía Susana Milderman, se dividieron en dos facciones, olvidando totalmente la propuesta de ella de “acercar los opuestos”.

Me dije: -¡Si este tema no se trabaja, sin duda va a volver a repetirse: que el desarrollo de una investigación tan profunda se vea otra vez retrasada por motivo de afectividades “disparadas y contagiosas”!

Descubrí por aquellos tiempos que es una mecánica que se repite sistemáticamente en muchas instituciones.

Es de entender que el SISTEMA para mi requería de una importante corrección de rumbo.

Según mi mirada de principios de los 90, podría afirmar que como “alma grupo” aún no habíamos logrado COMENZAR LA TAREA que ella proponía.

Entendí que estábamos en UNA ETAPA INTRODUCTORIA a la profundidad de sus propuestas, que cuando llegáramos a tener integrada las propuestas en nuestra vida personal, ese sería UN SEGUNDO ESTADÍO INTRODUCTORIO.

El logro de trascender la afectividad, llegará a su tiempo, cuando seamos merecedores.

Hay muchas propuestas que nos dejó Susana, vinculadas al emplazamiento en los ejes laterales y su desarrollo dinámico gracias a la FUGA PSICOFÍSICA, hacia un “estado acrecentado de conciencia”

Mientras continuemos avanzando, TODO SERÁ AGRADECIMIENTO.

Cuando no se tiene conciencia de NUESTRAS EMOCIONES es propenso que caigamos en estos lugares comunes de emocionalidad primaria, donde se polarizan dos grupos, y la propuesta de desarrollo del centro cardíaco, inmediatamente queda eyectada.

Susana Milderman enunció claramente: “Hasta que no se deja EL QUE ME QUIERAN no comienza nuestro verdadero trabajo”.

Estamos agradando sin poderlo reconocer.

Hacemos para que nos quieran, para ser aceptados como si fuéramos niños. Es que muchas veces no se ha superado la “Identificación con una sola forma de ser”.

Esta forma es la carta que adoptamos de niños.

La situación ha cambiado muchísimo en nuestro entorno, pero nosotros seguimos creídos que no hay otros personajes en nosotros a la espera de verse manifestados.

Supuestamente somos definidos como adultos, pero a la hora de resolver problemas, muchas veces las emociones primarias son las que nos mueven.

Se ve claro que muchas parejas se quieren, y luego no se quieren NADA.

Son capaces de odiarse, aunque hayan compartido muchas experiencias juntos durante muchos años, hasta pueden haber tenido hermosos hijos.

Es claramente un juego del centro afectivo: Te quiero – No te quiero.

Este ejemplo es una forma de comprobar como la sociedad avala la afectividad como principal forma de vínculo.

Cada uno tendrá que atravesar la crisis de verse reflejado en EXCESO de AFECTIVIDAD.

Esta crisis es muy importante en el camino a VIVIR como ADULTO.

Puede llegar a ser una de las crisis más grande de nuestra vida!!

Para ello nos preparamos en la ESCUELA EXPRESIÓN HUMANA.

EJERCICIO

Con música de “Las cosas del querer” he imágenes de la película, se dividen en dos grupos.

Se enfrentan a la proyección de la pared del fondo, donde se deja ver al cantante/bailarín y su plástica corporal.

  1. Hacen como les sale.

  2. Asumen la tensión del cantante, en las manos y en el cuerpo.

  3. Intentan con el cuerpo muy relajado seguir las formas del bailarín, casi sin esfuerzo.

 

Se comprueba que el comino a expresar las músicas que tienen mucha carga afectiva es muy necesario. Nos pone en contacto con nuestras tensiones excesivas a la hora de vivir nuestras vidas. Se reconocen grados de afectividad importantes. Un paso para disolver NUESTRA IDENTIFICACIÓN de vivir tanto desde el plexo solar, es poder reconocerlo!!!

                                                                                                                                

                                                                                                                        Emilio