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CLARIFICACIÓN N°16   17/11/18

de dudas personales.
 

Pregunta: ¿Qué factores favorecen la entrega, compromiso, el arrojo o la disposición al trabajo?

Las músicas seleccionadas en general son “las más bellas de cada género musical”.

La belleza predispone a los integrantes a “abrirse a la experiencia”.

El miedo al ridículo va desapareciendo a medida que “la búsqueda de interpretar las músicas toma más cuerpo”. Cuando un grupo se alinea en una misma búsqueda, esta se potencia! (no se suma)

Hay en cada uno mayores y menores afinidades con distintas músicas. Cuando “ya las conocemos”, en general hay un plus de aceptación hacia ellas. Cuando creemos “conocerlas”, lógicamente baja el esfuerzo necesario para abordarlas. Muchas veces las músicas conocidas por uno nos evocan entusiasmo. El entusiasmo es una emoción necesaria para atravesar dificultades. Sin entusiasmo se hace mucho más difícil no caer en la conciencia de imposibilidad, sobre todo cuando uno no ha hecho consciente aún ideas de trabajo que lo puedan sostener frente a los escollos del camino.

Cundo nos movemos impulsados por el entusiasmo, muchas veces nos pasamos de los ritmos que estimulan las distintas músicas. Digo “Ritmos”, porque es necesario ir discriminando distintos ritmos que conviven en cada tema: Ritmo físico y Ritmo emocional.

Estos dos ritmos tienen representación en el plano de manifestación, se pueden representar en el pentagrama a través de un lenguaje musical.

El ritmo mental de las músicas existe, pero es subyacente al ritmo físico y ritmo emocional. No tiene representación en el plano de manifestación. En el ritmo mental está encriptada  la motivación para componer la música.

Para acceder al ritmo mental se necesita de dedicación y paciencia. Se requiere “aceptar” las limitaciones que nos impone el Ritmo físico con sus acentos. Se requiere “aceptar” las variaciones de notas que van sucediendo en el Ritmo emocional, para ello debemos estar muy atentos a modular con las variaciones ascendentes y descendentes de las notas del pentagrama! Siempre en el pentagrama se puede detectar como las notas suben y bajan por los renglones. Si se desarrolla la escucha SIMULTÁNEA de los Ritmos físicos y Ritmo emocional, podremos acceder al ritmo mental. El ritmo mental es intangible.

Una actitud de discriminar los ritmos de cada track, nos predispone a poder alejarnos del gusto o disgusto por las músicas.

Cuando uno se “identifica” con determinado tema, muchas veces asoma entusiasmo que se ve reflejado en alegría. Si el tema es triste o de lamento, muchas veces se los ve continuando con la expresión de alegría por no poder soltarse de la emocionalidad del gusto por esa música.

Atravesar el gusto y disgusto es parte del proceso formación. Respetando a que cada uno lo comprenda a su debido tiempo.

                                                                                                                                         Emilio