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CLARIFICACIÓN N°15   3/11/18

de dudas personales.

 

Pregunta: ¿Qué posibilidades dispongo de responder cuando siento que un compañero me limita mi posibilidad de movimiento?

 

Siempre moverse con un compañero exige atravesar un conflicto.

Es necesario reconocer que los conflictos son los que nos permiten crecer.

Cada compañero tiene una forma distinta a la propia de moverse.

Siempre es necesario ampliar nuestra percepción para poder acceder a un movimiento en común con otro.

A la sintonía mental de poder “Entenderse con Otro” la llamamos “Entrar en conciencia asociada”.

Si no perdemos de vista nuestra capacidad lúdica, encontraremos variadas formas de responder a los estímulos que nos aportan nuestros compañeros.

Estos estímulos siempre nos incomodan un poco. En la medida que logramos dar respuesta a esos estímulos nos recreamos a nosotros mismos.

ES IMPOSIBLE REVELARSE A SI MISMO EN SOLEDAD.

Si estamos atentos, viendo al otro como una GRAN oportunidad, podremos capitalizar con mayor intensidad la experiencia compartida.

NADIE NACIÓ SABIENDO

Cada uno transporta distintos conocimientos. Todos tenemos mucho que aprender de los demás. El que sabe de “sostener a otros” muchas veces carece del conocimiento de saber “apoyarse en otros”.

El que sabe de desafiar sus propias formas de moverse, muchas veces pierde interés en el aporte que puede significar aprender del movimiento del otro.

El que suele tener entusiasmo por ciertas músicas, es probable que pierda entusiasmo por otras y se pierda en parte de su oportunidad.

El que tiene facilidad para moverse con la música muchas veces termina durmiéndose en los laureles, dejando de crecer en el esfuerzo que implica el intento de llegar a EXPRESARLA.

Como en el cuento de la tortuga y la liebre!, cada virtud encierra el peor defecto.

Incorporar el estímulo del otro es lo primero. Ser perceptivo. Ir ampliando nuestra percepción. Cuando uno amplia la percepción, amplía a la vez su campo de respuestas.

No se trata de ser complaciente en la respuesta. Si algún movimiento del otro siento que me limita, busco dentro mío la respuesta que corresponda a la emoción que asoma. El mecanismo de aceptación y rechazo puede ir dejándose a un lado a medida que vamos probando otros mecanismos que nos permiten seguir jugando con el otro.

Si recordamos la dificultad que nos aporta el otro como posibilidad de aprendizaje, el juego se va recreando y se amplían los límites de nuestras respuestas posibles.

Decir SI a lo que aparece en todo momento nos orienta a la “aceptación”.

Decir SI previamente nos abre el juego de respuestas posibles.

Decir Si nos da confianza en que tendremos una respuesta para dar más allá de nuestra emocionalidad infantil.

Decir Si a todo movimiento que nos aporte el otro no implica responder en una forma complaciente ni amable.

                                                                                                                    

                                                                                                                            Emilio